El cristiano que se encuentra en la etapa de joven y soltero, sea como hombre o como mujer, necesita un marco de referencia para plantear sus relaciones afectivas en sintonía con el llamamiento de Dios para su vida. Hay varios principios básicos que el Señor deja claros en su Palabra. Estamos hechos para relacionarnos con otros. Fue Dios quien dijo al principio, “No es bueno que el hombre (y, por extensión, la mujer) esté solo” (Gn 2:18). La soledad voluntaria puede ser una opción temporal, pero el deseo divino es que crezcamos en comunidad ante el mundo, ya sea con amistades o con una pareja estable. Las personas durarán toda la eternidad, las cosas no. Por este motivo, las relaciones personales aportarán algo al corazón humano que ningún trabajo, ninguna actividad de ocio, ningún amontanamiento de cosas materiales puede ofrecer. 1....
1- Fue un inconformista En su carta a los Romanos escribió lo siguiente: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (Romanos 12:2) . ” La razón de su inconformismo tenía que ver con su negativa a seguir la corriente moral y espiritual de este siglo y buscar a cambio la voluntad de Dios, agradable y perfecta. Pablo fue el primero en poner en práctica aquello que exhortaba a los otros cristianos. Porque aunque no cabe duda de que él fue un hijo de su tiempo, y tanto sus raíces judías, como su crianza en la importante ciudad de Tarso, así como su ciudadanía romana, todo esto había dejado una huella profunda en él, sin embargo, él no fue como la inmensa mayoría de las personas, que todo cuanto son se puede explicar en función de su entorno y educ...