
¿Alguna vez has sentido que eres sólo uno de los billones de personas sobre el planeta? Bueno, aunque lo eres, eso no significa que no eres especial para Dios. Dios te hizo único, y él tiene un propósito para tu vida. Es que Dios nos creó para que pudiéramos tener una relación con él, y para que compartiéramos con él todo lo que está en nuestra mente y corazón.
Ahora, llegar a conocer a Dios es la meta porque cuando conocemos a Dios es más fácil que cumplamos los propósitos que tiene para para nosotros.
Pero hay un reto: Dios es perfecto y vive en el cielo. Nosotros estamos separado de él, no porque él está en el cielo y nosotros en la tierra, sino por causa del pecado. Pecar es cuando haces cosas incorrectas o tomas malas decisiones, decisiones que son diferentes de lo que Dios quiere que hagas.
Dios sabía que la única forma de conectarnoscon él otra vez,así que envió a su única hijo Jesús para salvarnos; porque: todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros (Isaías 53:6). La biblia dice: así Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5:8). Fue así como Jesucristo nació hace más de 2000 años y vivió sin jamás pecar en la tierra,una vida que demostraba amor, sanaba a la gente enferma y compartía de Dios con los otros. Por su vida sin pecado Jesús pudo restaurar
nuestra relación con Dios. Jesús nos amó tanto que murió en una cruz para tomar el castigo de nuestro pecado y resucitó 3 días después. Este acto de amor tan maravilloso es el puente entre tú y Dios.
Jesucristo es el camino para la vida eterna con Dios. Aceptar a Jesucristo como Salvador es el comienzo de tu relación con Dios aquí en la tierra. La Biblia dice que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que él sé levantó de los muertos, será salvo.
Para comenzar tu relación con Dios, repite esta oración:
Padre, confieso que he hecho cosas que no te agradan y que no quieres que haga, y quiero empezar una relación contigo. Por favor, perdona mis pecados. Creo en mi corazón que Jesús murió y resucitó para llevarse mi pecado y declaro a Jesucristo como mi Señor y Salvador. Llenamos con tu Espíritu Santo para que sea fiel y haga lo que tú quieras. Gracias por salvarme y hacerme tu hijo. Te pido que me hables y me ayudes a escuchar tu voz y que viva como tú quieres que viva. Espero pasar tiempo contigo aquí en la tierra y en el cielo. Enel nombre de Jesús, amén.
Comentarios
Publicar un comentario